Conseguir que las viviendas que se construyan en Madrid sean más sostenibles y eficientes energéticamente es uno de los retos que se ha marcado la Consejería de Vivienda. Su responsable, David Pérez, ha lanzado un decálogo para este fin, que prevé el estudio y puesta en marcha de medidas que incluyan promover edificaciones con consumos casi nulos, cubiertas ecológicas y «verdes» o utilizar las envolventes –la parte exterior– de los inmuebles para absorber la energía solar.

David Pérez aprovechó la celebración de la reciente Cumbre del Clima en Madrid (COP25) para presentar formalmente su decálogo ante los expertos presentes. Este documento lo dirige al sector inmobiliario, que se enfrenta al reto de reducir el 35 por ciento de las emisiones de CO2 generadas en su entorno.

Actuaciones a futuro
El decálogo incluye algunas actuaciones en las que ya trabaja el Gobierno regional y otras que adoptará de cara al futuro, como el fomento de las edificaciones sostenibles en que prime la construccón de tipo pasivo, con consumos casi nulos. Es deseo de la Consejería de Vivienda que la sostenibilidad de los edificios comience desde el mismo momento de su construcción, desde la selección de los materiales que se utilizan hasta los modos constructivos.

En el decálogo también se incluyen trabajar en la generación de una gran huella verde en las ciudades aprovechando las cubiertas de las edificaciones. También se pone el acento en el aprovechamiento de las envolventes de las edificaciones, para captar y generar energía solar.

Pero tan importante como el cuidado de los nuevos edificios es la rehabilitación de los que ya existen. Por ello, la Consejería de Vivienda destinará 100 millones de euros para mejorar la sostenibilidad y eficiencia energética de hasta 40.000 hogares madrileños.

En este sentido, la rehabilitación se marca como una de las líneas principales de actuación del departamento que dirige David Pérez, que cree que en ella deberá sustentarse el futuro del mercado inmobiliario. El parque residencial madrileño está formado por 3 millones de viviendas, de las que 1,7 millones de hogares son susceptibles de adaptarse ya a la normativa vigente sobre sostenibilidad.

Además, desde el Gobierno regional hacen hincapié en la necesidad de trabajar para la reducción de las emisiones, la optimización del ciclo del agua o el tratamiento de los residuos procedentes de la construcción, que no son un problema menor: superan la tonelada anual por habitante. «Esta situación nos da una idea de la enorme responsabilidad y las barreras que debemos superar en la reducción drástica de las emisiones contaminantes», señaló el consejero.

Realojos
Estrechamente relacionado con la sostenibilidad se encuentra otra faceta del trabajo de la Consejería de Vivienda: la erradicación del chabolismo. La Comunidad trabaja desde hace 25 años en este campo, «combinando la inclusión social de los residentes con la contención de la contaminación de suelos, y su recuperación de espacios susceptibles de un mayor y mejor aprovechamiento verde», señalan en la consejería.

Los realojos se gestionan a través de la Agencia de Vivienda Social (AVS), que cuenta en la actualidad con más de 23.200 viviendas de titularidad pública. Este ente está dentro del Plan Energético de la Comunidad de Madrid, que fomenta el ahorro en los consumos energéticos en la Administración y, en el caso de la vivienda, trabaja ante la iniciativa privada a la hora de conseguir viviendas más sostenibles.

 

Fuente: Abc.es